31.7.11

Tragedia en catorce actos

PRIMER ACTO
Un joven burgués, harto de este país, apaga la tele y se pone a escribir lo que siente desde su subconsciente. Que está cansado de que le metan el dedo en el orto, que el gobierno nacional es una mierda y que debemos reaccionar todos. Busca voces que se le acoplen con argumentos copy-paste de TN.

SEGUNDO ACTO
Mucha gente se le suma, lo enaltece y le agradece el haber tenido los huevos para decir algo que nadie dice (¿¿??).

TERCER ACTO
Un sector opositor al joven del primer acto, lo acusa de facho, gorila, oligarca, macrista, nazi, conchudo y milico puto.

CUARTO ACTO
Otro grupo de gente se mofa de los anteriores por no saber decir otra cosa que no sea facho, gorila, oligarca, macrista, nazi, conchudo o milico puto.

QUINTO ACTO
Aparece otro grupo más pequeño de gente, contradiciendo al héroe burgués, dando una perorata sobre por qué somos lo que somos, por qué estamos como estamos, por qué vamos hacia donde vamos y un montón de etcéteras.

SEXTO ACTO
Tres de cada cuatro anónimos virtuales se quejan de quienes se quejan, afirmando que todos aparecen por estas aguas cibernéticas a decir lo que hay que hacer y cómo habría que hacerlo, pero que nadie hace nada más que sentarse detrás de una pantalla. Bla bla.

SÉPTIMO ACTO
Cierto sector de la oposición prefiere desconfiar de la existencia física del joven burgués e intenta convencer a todos de que se trata de una maniobra de Clarín para desacreditar al gobierno.

OCTAVO ACTO
Allegados y fans del protagonista e ídolo principal de esta historia, afirman lo contrario. En realidad todo esto estuvo calculado por el gobierno desde un principio para después victimizarse y sacar provecho de su supuesta situación de vulnerabilidad.

NOVENO ACTO
Se lleva a cabo una minuciosa investigación sobre la identidad del joven, se busca su nombre por todas las redes sociales conocidas, se busca su DNI en el padrón electoral e incluso se toman algunas palabras claves para que Google las decodifique. Se encuentran pruebas de que el personaje existe, pero no de que la carta haya sida escrita por él. Piden la intervención del Estado. Piden muestras de ADN. Nadie sabe por qué. Finalmente, se llega a la conclusión de que el pibe existe y piensa así, le guste a la gente o no.

DÉCIMO ACTO
El joven burgués vuelve a aparecer en escena demandando a todos, absolutamente a todos, por haberse metido en su privacidad y haber obtenido así información que nadie tendría por qué saber, como la localidad en donde vive, la mesa en que vota, la cantidad de materias que metió en el cbc y que a él también se le cayó la galletita del lado del dulce sobre el mantel.

INTERVALO DE UN PAR DE AÑOS.


UNDÉCIMO ACTO
La oposición vuelve al ataque reproduciendo la antigua carta a todos sus conocidos, agregándole frases desafortunadas y sumamente xenófobas para que resulte más evidente lo reaccionario y poco coherente del discurso.

DUODÉCIMO ACTO
A partir de estas transformaciones, las reacciones se dividen en dos bandos: algunos se suman a los opositores al grito de: “¡Morite, oligarca forro!”; otros, en cambio, se adhieren al nuevo discurso con frases del estilo: “¡Muéranse todos ustedes, zurditos, peronistas y kirchneristas que no entienden nada de historia ni de economía! Ignorantes y ladrones”.

DECIMOTERCER ACTO
Se arma revuelo. La gente se empieza a revolear cosas. El partido arrancó tranquilo, agitando puños y tirando alguna que otra palabra de más, pero con el correr de los minutos se fue poniendo áspero. Se arrojan desde zapatillas hasta plasmas. “¿Vos querías mis zapatillas? ¡¿Vos querías mis zapatillas?! Eh, negro de mierda, acá tenés un par de zapatillas”, de un lado. “Eh, puto, oligarca, botón”, del otro. Desde las gradas, una veintena de intelectuales observa el cotejo con diversión. “Son todos giles”, dice uno. Y los demás lo miran mal.

DECIMOCUARTO ACTO
La guerra se calma, pero el odio continúa intacto. Mucha gente murió de ambos bandos. Los medios vuelven a hablar sobre la inseguridad. Internet vuelve a sacar de la manga un video escandaloso de una minita que ahora se va a volver famosa. Vuelven los Tubby 3 y Tubby 4 a todos los kioscos. Comienza el torneo Apertura. La casa está en orden.

TELÓN.


Polanesa

2 tuvieron algo para decir:

[Has] dijo...

La inclusión del "conchudo" entre los agravios merece un aplauso, fue tan real que me cagué de risa.

Los actos fueron un déjà vu a tantos días que, no se, creo que me siento mal. O quizás sólo sea mi espalda que me duele de nuevo. Pero la cosa es que me acordé mucho de muchos días y de mucha gente.

Por último, menos mal que corro el mantel para comer, aunque a nadie le guste. Pero sino, a la larga es peor, viste. Y cómo me gustaría que vuelvan los Tubby. ¿Te acordás de las publicidades que hacía Capusotto, no? No me acuerdo hasta qué número llegaron. Hasta el 6 seguro.

Salute, muchacha.

Danilo Gatti dijo...

La logica del blanco y negro en la politica que es tan gris, en los humanos que somos tan complejos, es absurda.
me cansa la diatriba adolescente y la confrontacion 678. O clarin.
Realmente de alli, no saldra nada. Pero nada