Durante las semanas previas a las elecciones no escuché otra cosa que mil y un razones para no votar a Macri y, en menor medida, para no votar a Filmus. Tanto pero tanto fue lo que escuché que me harté de todos los antimacristas y antikirchneristas. Qué necesidad hay de repetir una y otra vez lo mismo cuando todos te dan la razón. No escuché a nadie decir "No, a mí no me parece...", ni "Pero Macri hizo... (algo positivo)". Evidentemente no tengo contacto alguno con el 50% de la ciudad.
No entiendo a la gente que dice que los porteños no sabemos votar. Eso es una falacia que pretende, estúpidamente, subestimar nuestra inteligencia e invalidar nuestra democracia. Los porteños no somos boludos, no nos comemos cualquiera. No lo votamos al pancho de Filmus que no tiene mejor propuesta que profundizar en la Ciudad Autónoma el modelo kirchnerista nacional, intentando convenernos (por medio de números engañosos y manoseados) de que el país crece en todo sentido y sólo podemos agradecer a Néstor y Cristina. No. Los porteños no somos giles, votamos a consciencia. No lo reflexionamos mucho, pero es que no hay nada que reflexionar. Sabemos lo que queremos. Queremos ir de casa al trabajo y del trabajo a casa en nuestros autos brillosos y perfumados sin que nadie nos moleste. Queremos salir a correr por el parque con nuestro iPod, sin tener que tropezarnos con mierda de perro ni negros sucios. Queremos vivir en paz, seguros, en nuestra casa calentita, detrás de la puerta y doble reja.
Por favor, dejen de decir que los porteños somos idiotas e ignorantes. Somos egoístas, individualistas, pero no boludos. No nos interesa la educación. No nos interesa la salud. No nos interesa la cultura. No nos interesan los derechos humanos. No nos interesan los demás. No. Nos interesa la seguridad (la mía, no la tuya). Nos interesa el estado de las calles y veredas (por las que yo transito, no las demás). Todo lo que queremos es que nos garanticen nuestra tranquilidad, y así dejar de perder tiempo en asuntos que no nos competen.
No nos mintamos. Esto es democracia. Esto es Buenos Aires. Esta es la ciudad en la que no quiero vivir.
12.7.11
Llegó la democracia
Polanesa
Etiquetas:
Buenos Aires,
Sociedad
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7 tuvieron algo para decir:
Te ruego que me disculpes. Pero que la ciudad no pague las consecuencias de lo que sus votantes eligen (si es que alguien elige algo en todo esto).
Las conclusiones que se puedan sacar sobre unas elecciones, en lo que a mí concierne, no sirven más que para hablar del egoísmo, el individualismo y todo lo que mencionás.
Pero nada de eso tiene que ver con la ciudad y con sus habitantes.
Tiene que ver con el humano. Con la mayoría de los humanos. En Buenos Aires, en Budapest o en donde fuere.
No quiero debatir ni discutirte nada porque lo que decís es cierto. Pero ahora anda circulando una caterva de definiciones sobre el porteño o "la mitad de los porteños" que me pone muy triste (y capáz no era este el lugar donde debía escribir esto pero qué va, me diste ganas).
Y me pone triste no por pertenecer o no a esas definiciones livianas (te imaginarás que no te voté a Macri).
Pero, ponele, mi vieja sí. Y ya no la odio por eso.
Mezquindad, egoísmo, individualismo, observar la realidad desde la puerta de casa para adentro, etc: no son más que cuestiones humanas.
El mundo está lleno de elecciones en donde la gente elige cosas similares a lo que simboliza Macri (incluso en nuestro país).
Pero, no te enojes con Buenos Aires. Por favor te lo pido.
El listado de actitudes que reunís, lamento decepcionarte, define a la gran mayoría no de porteños o cosmopolitas, sino de la humanidad.
Perdón por mi optimismo desmesurado.
Lo que dice Leandro arriba me hace pensar que donde vivo es muy probable que gane Rico la intendencia... qué les puedo decir a los porteños?
Lo que pasa es que tenemos diferentes conceptos de lo que es una ciudad. Para mí una ciudad es su gente. Una ciudad sin habitantes es un recuerdo. Su identidad se encuentra en las personas que lo habitan. Así lo veo yo.
Por otro lado, puede ser que haya características similares entre los centros urbanos y la gente que los habita. Pero me niego a creer que el egoísmo, el individualismo y la mezquinidad son características del ser humano en general. Sí que es cultural, pero nunca humano.
Estoy muy de acuerdo con eso de que las ciudades son su gente. Creo que por eso hace tanto planeo con abandonar Malos Aires, y justamente, no me di cuenta de eso hasta que (en cierta forma) viví en otro lado. Quién sabe cuándo lo haré. Ojalá pronto.
Por otro lado, yo cada vez más tiendo a pensar (lamentablemente) que el ser humano sí es una bosta y los que resaltan un poquito son los que van en contra de esa supuesta naturaleza. Pero no lo podría asegurar. Necesito vivir más años, sin dudas. Y para cuando pueda asegurarlo, ya va a ser tarde, pero bueno. No importa eso.
Respecto a lo principal (empecé opinando sobre tu comentario y no sobre tu notita, quién sabe por qué), creo que nunca voy a entender eso del voto por fuera de las propuestas, la (aunque mínima) esperanza que te puede generar tal o cual candidato, o lo que fuese. No entiendo cómo alguien puede ir y decir 'voto a Pepe, porque no quiero que gane Jorge'. No tiene sentido eso, me parece una utilización por demás pelotuda de la democracia. Pero bueno. Qué se yo. Pasa. Como me dijeron el otro día en el laburo: "¿Para qué voy a leer lo que proponen, si total después no lo cumplen?". Y bueno.. así no se puede esperar mucho de un voto.
Con el anteúltimo párrafo estoy muy de acuerdo, también.
Nota al pie: La frase citada entre comillas corresponde a la misma persona que me dijo que de todos los candidatos "Macri es el mejor". Lo dejo como dato estadístico.
Me voy a comer algo. Salute, Polaka.
Una de las tantas cosas lindas que tiene viajar es que conocés gente hermosa, ya sean lugareños u otros viajeros. Por lo menos así lo siento yo. Te podés cruzar con gente de mierda, pero muy ocasionalmente. Creo que eso es lo que me hace pensar tan positivamente del ser humano.
De todas formas mi teoría personal es que el humano de por sí no es ni bueno ni malo. En principio porque lo bueno y lo malo es una definición social, cuando uno es chico no sabe qué es bueno y qué es malo hasta que se lo dicen, y mientras tanto no importa. Es la socialización la que te forma como un hijo de puta, egoísta, individualista, ambicioso, solidario, atento, simpático o buen tipo.
La ciudad tiene esa cosa inhumana que te hace olvidarte del resto y de vos mismo, desde su estructura, su sistema, sus tiempos, su superpoblación. Por eso no es raro este resultado, aunque no deje de ser decepcionante. Pero justamente por eso es reversible.
No me gusta generalizar, pero en proporciones, la mayoría de Capital tiene una posición economómica "cómoda" (por así decirlo), y se siente más identificado con un hombre de derecha, conservador, que con un progre (pseudo o no)
Esto no tiene nada de malo, es obvio que a la gente que tiene un cierto poder adquisitivo le moleste que se otorguen planes de contención social (de ahí el lema "este gobierno mantiene vagos", que es una falacia también, pero es otro tema)
En fin, igualmente me molesta muchísimo que haya ganado Macri. No porque sea de derecha, no porque sea conservador, hasta tampoco porque sea reaccionario y xenófobo, sino, simplemente, porque está incapacitado para gobernar, y lo demostró en estos cuatro años...
No sé si tiene que ver con el dinero. Ni tampoco sé si realmente la mayor parte de la población de capital está en buena posición económica. La capital es muy grande.
Lo único que sé es que la ciudad es un caos y la gente quiere orden. Y Macri les da esa ilusión de "orden" que ellos pretenden. Pero no se necesita tener plata para pensar así, de otra forma no hubiera ganado Macri incluso en las comunas más pobres.
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