9.3.12

El genio de la imagen

Hoy mido un centímetro menos que ayer. Dos centímetros menos que anteayer. El martes no me medí, pero quién sabe. El tiempo pasa... y yo decrezco, me encojo, me vuelvo miniatura.
Cuando tenía 8, 9 años, hubiera dado cualquier cosa por crecer unos cuántos centímetros y así poder formar atrás en la fila. Pero la vida no quería darme altura y me mantuvo siempre entre los primeros lugares hasta que me cambié de colegio.
En sexto grado yo era la más alta de mi curso. Y, teniendo en cuenta que mi curso estaba formado por 30 varones y 3 chicas, eso era decir demasiado. Pasaron largos atormentadores años hasta que mis compañeros pegaron el estirón y yo pude mirarlos de frente a los ojos, cuando no a la nariz.
Sin embargo, el complejo de la altura no desapareció de un día para otro. Seguía siendo descomunalmente alta en la mayoría de los grupos. Y flaca, terriblemente flaca, lo que acentuaba aún más mi inmensidad. Hubiera dado cualquier cosa por quitarme 10 centímetros y aumentar 10 kilos, para aparentar normalidad. Pero la vida me quería alta y flaca como un tallarín.
Cuando tenía 12 años ya parecía de 16. Eso me trajo serios problemas. Detestaba mi apariencia. Hubiera dado cualquier cosa por revivir mi infancia y aferrarme al tercer lugar de la formación, al jumper que me quedaba grande, a mi mamá yéndome a buscar a la escuela. Pero la vida quería hacerme crecer de golpe en la mayor cantidad de sentidos posibles.
Hoy, a poco de cumplir 23, hay quien dice que sigo pareciendo de 16. Instinto de supervivencia o qué se yo. Y para colmo, mido dos centímetros menos que antes de ayer.
Yo no sé dónde se esconde el genio que me cumple los deseos, pero la próxima le voy a pedir depilación definitiva. A ver qué onda.

Polanesa

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18.2.12

Escandalavia

En Escandalavia 9 de cada 10 hombres son pájaro, con las alas rotas de tanto aterrizar sin despegar. El 78% de los niños son peces de río encallados entre las rocas desnudas por la eterna sequía.
En Escandalavia escasean las mujeres: tan sólo la mitad de la población lleva el sello [FEMENINO] en su pecho, por lo que son frecuentemente cazadas con devoción y repudio.
Escandalavia es una monarquía regida por una deidad etérea en la que todos creen sin preguntar por qué. Allí todos son pobres, excepto el rey y quien le da de comer.
Sin embargo, no faltan las clases sociales, divididas por amurallados espacios territoriales, dependiendo de la cantidad de uñas que conserven en los dedos de sus manos y pies.
Nadie es libre en Escandalavia, pero el incesante ruido de rotas cadenas le hacen creer al pueblo que su libertad es auténtica.
Sus calles están rotas para que así tropiece quien se atreva a arrastrar sus pies. El cielo es de plastilina gris y los árboles, branquias de un país hundido en la inmensidad oceánica de la imaginación colectiva, son de papel glasé importado.
Escandalavia es una idea extinguida. Y su gente, con sus niños agonizantes, sus mujeres esclavas, con sus hombres pájaro y sus hombres lagarto, lucha por volverla realidad.

Polanesa

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10.2.12

Cipaya

Pero yo le juro, señora, le juro por mi alma sudaca, que tengo cosas más importantes que hacer por la patria hoy antes que discutir sobre Malvinas.

Polanesa
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26.1.12

Las voces verdaderas

Ayer mi voz fue un susurro, un suspiro, un diario íntimo y público. Pero hoy no es mi voz la que debe oírse, ni mis letras las que deben leerse. Hoy mis palabras son ajenas, porque las propias carecen de fundamento y racionalidad.
Hoy todavía no llegué a juntar la plata para comprar la próxima colección de Orsai, pero con algunas propinas llegué a comprar La Garganta del mes de Diciembre, que dos meses esperé tener entre mis manos. Y no es poco, si es que alguien más puede leer lo que voy a transcribir a continuación.

"Una voz cero, de clases altas y golpes bajos, hacía teoría de la relatividad de nuestros derechos. A cabalgar, sin espuelas. A estudiar, sin escuelas. A la vejez, sin infancia. A la salud, sin ambulancia. Al amor, sin lecho. A la vivienda, sin techo. Al deporte, sin comer. A la asamblea, sin poder. A la integración, sin vos. A la expresión, sin voz. De frente, otro voz cero, de clases medias y golpes mediocres, hacía teoría de la relatividad de nuestras izquierdas. Del progresismo, fuera de las casas. Del marxismo, fuera de las masas. Del festival, por la damajuana. De la revolución, por la marihuana. De exprimidos, por la pulpa. De exprimidores, por la culpa. Pero un día, hace un año, pegamos el grito sagrado.
Ahora, es nuestra hora. Porque la evolución de la especie nace en el espíritu rebelde de la de la juventud, que fuerza sus límites naturales. Ya no queremos radios indigenistas, ni analistas de las villas, ni voceros de la exclusión: queremos radios indígenas, periodistas villeros y voces de la inclusión. Tal vez por eso, nos atacan cuando defendemos a las Madres, como si defendiéramos a Insfrán. O por alentar la Ley de Medios, como si alentáramos a Szpolski. Fuimos 'ultra K', al pedir la Asignación Universal por Hijo. Y "anti K", al pedir prisión para Pedraza. Pero aún así, cumplimos nuestro primer aniversario, sin publicidad comercial, ni pauta oficial. Y como ninguno pone plata, miles ponen credibilidad, sobre nuestra subjetividad, sin caretas: un medio, lleno de principios, no es un fin. Desde acá, peleamos por las viviendas, la salud, la educación y el respeto a la diversidad cultural.
Si Julio Bazán conduce "Esta es mi villa", exigimos un casting de caciques tobas para "Este es mi oligopolio". Pero se hacen los boludos. Y entonces, acompañamos a Hebe en el juicio a Clarín, sobre la misma convicción que impulsa esta contratapa, en sintonía con Darío Aranda, parado de manos en Página 12, para que nadie pueda patear bajo la alfombra la tierra que reclamaba Cristian Ferreyra (...)".

Fragmento de Latiroide, editorial desordenado de La Garganta, al cumplirse un año de la revista villera en la que colaboran todos los meses Miguel Sánchez, Julio Cortázar, Roberto Santoro, Padre Mugica, Ernesto Guevara, Jorge Julio López, Luciano Arruga y 30 mil compañeros detenidos desaparecidos presentes, y en la cual Rodolfo Walsh es el redactor jefe. Sí, así como leés. Si no me creés, comprala y fijate.

Polanesa
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11.1.12

Bla bla bla

Están pasando muchas cosas en el país. En La Rioja, Formosa, Misiones, Neuquén, Jujuy... En Buenos Aires no. Cuando me entero de todo lo que pasa, tengo una necesidad imperiosa de ir hacia allá, a donde sea, hablar con la gente, filmar, escribir... En Buenos Aires me siento aislada del mundo. Es una burbuja que distorsiona la realidad exterior. Quiero hacer algo, pero acá la gente habla mucho y me pierde. No existe el silencio en Buenos Aires, pero no sólo por los ruidos urbanos del día a día; la gente no para un segundo de hablar, no sabe callar y nada de lo que dice tiene sentido para mí.
Hoy fue mi primer día de mi último trabajo. No estuvo tan mal a pesar de que no hubo luz. Es un lugar tranquilo, pero yo no sé por qué la gente habla tanto. Sobre todo de sí misma, pero también de otras cosas que no le interesan, sólo por el hecho de hablar. Tampoco entendía a la gente de mi anterior laburo. Cómo podían hablar tanto tiempo, tantas horas sobre lo mismo, sin decir nada nuevo.
Me siento como vieja en esos lugares. Llenos de chicos queriendo juntar plata para irse de vacaciones y hablando de cosas que no entiendo. No es que los subestime: realmente no comprendo. Me siento completamente fuera de juego y no sé desde cuando estoy así.
Estoy algo cansada de pasar de un laburo temporario a otro para zafar los gastos del hogar. Cada vez me siento más incómoda. Pero tampoco estoy preparada todavía para tomarme ninguna boludez demasiado en serio. Aunque avancé mucho este último tiempo y cualquiera podría sentirse orgulloso de mí, no es cosa de confiarme la subsistencia.
Ni hablar de trabajar de algo que me guste, nadie quiere pagarme por eso. Nada que involucre pensar, para eso tenés que ser profesional. Nada que sirva de ayuda, para eso tenés que ser voluntario.
Entonces limpio y desinfecto, preparo café, transcribo audios, vendo cosas que jamás compraría y espero a que termine el verano, aunque sea para volver a la facultad y soñar con que alguna vez voy a terminar mi día laboral satisfecha con lo que hice.

Polanesa

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25.12.11

30 brindisis


Yo no sé muy bien por qué está instalada esa cosa de que a fin de año se resetea la vida para comenzar el año entrante desde cero. Como si las fiestas fueran una especie de ducha que elimina las impurezas del pasado reciente para que el primero de Enero uno arranque limpio y liviano, con ganas de seguir adelante. Yo no sé por qué brinda la gente en el instante en que comienza todo de nuevo, ni tampoco sé cómo funciona. Pero, por las dudas, sigo la corriente y brindo porque el 2012 sea un poco mejor que los dos mil once años anteriores.

Brindo porque en este país de derechos humanos comiencen a valorarse los derechos y comiencen a valorarse los humanos.

Brindo porque se termine la inseguridad. La inseguridad policial y del aparato estatal.

Brindo por la abolición de la pena de muerte. Que ningún otro preso se "suicide", que nunca más haya otro caso de gatillo fácil.

Brindo porque se acabe la violencia por el fútbol y por las ideas, la violencia de clases y de poderes, la violencia de género y de nacionalidad, la violencia directa y la estructural.

Brindo porque se deje de criminalizar la pobreza y subestimar la juventud.

Brindo porque se termine la hipocrecía y el propagandismo oficial.

Brindo porque deje de haber líderes y fanáticos y comience a haber comunidades hermanas.

Brindo porque algún lúcido del poder judicial se "entere" de que Macri es un delincuente.

Brindo porque se reemplace el asistencialismo por reales oportunidades.

Brindo por la diversidad de opiniones más allá de 6,7,8 y de Clarín.

Brindo porque no haya más hambre. O, al menos, que baje la inflación para que la AUH tenga un poco más de sentido.

Brindo porque la Ley Antiterrorista no se vuelva terrorismo de Estado.

Brindo porque el trabajo vuelva a ser sinónimo de dignidad.

Brindo por una reconstrucción de la industria nacional, porque todo sabía y lucía mejor antes del remate, y ahora lo sabemos.

Brindo por un sistema de salud gratuito, universal y de calidad. Que las ambulancias entren en las villas y nadie más deba morir por vivir en un barrio marginal.

Brindo por mi tierra, que es nuestra y de cada uno, para que deje de estar en manos de extranjeros y amigos del poder.

Brindo por las comunidades indígenas que resisten desde hace siglos sin rendirse jamás.

Brindo por los estudiantes, los trabajadores, los artistas, los jubilados, los luchadores.

Brindo por quienes no tienen miedo de decir la verdad.

Brindo por cada uno de ellos, los que aparecen acá arriba, asesinados, en este año que concluye, por el aparato represivo del Estado. Y por todos los que no están.

Brindo porque aparezca Jorge Julio López o, al menos, que no lo dejemos seguir desapareciendo.

Brindo porque aparezca Luciano Arruga o, al menos, que no dejemos de buscarlo.

Brindo por la memoria de los desaparecidos en dictadura, y por el reconocimiento de los desaparecidos en democracia.

Brindo porque nunca más.

Brindo por los pibes de Cromañón. Por las familias y los sobrevivientes que continúan su lucha en busca de justicia y en contra de la desinformación y el olvido.

Brindo por jamás olvidar, para nunca repetir.

Brindo por jamás resignarse, para nunca dejar de ser.

Brindo por la libertad de Fernando Carrera y la de tantos inocentes detenidos injustamente.

Brindo por la memoria, por la consciencia, por la igualdad y por la verdad.

Brindo por la democracia, por la paz y por la vida.

Y porque este año Racing salga campeón.

Chin, chin.

Polanesa


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3.12.11

Diálogos de merienda

—¿A quién se le habrá ocurrido cerrar los paquetes de vainillas por el medio? Porque TODOS los paquetes de vainillas se abren por el medio.
—Como las Club Social.
—No, no. O sea, sí, pero es distinto. Las Club Social se abren a lo largo, porque es un paquete individual y las galletitas están unidas, así que lo tenés que abrir entero. En cambio, las vainillas son únicas: siempre empezás comiendo las del medio.
—Es incómodo para guardarlas si no te comés, aunque sea, la mitad.
—Es verdad. Igual es difícil no comerte mínimo la mitad, a no ser que compres de los paquetes dobles.
—Pero si comprás los grandes es porque vas a hacer una merienda acorde, invitar a mucha gente.
—O porque sos fanático de las vainillas.
—Nadie en su sano juicio es fanático de las vainillas.
—¡Ay! No digas eso. Poder mojar la vainilla en la chocolatada es una de las razones por las que creo en Dios.
—Sí... Igual, todos los paquetes de galletitas son incómodos para guardar una vez abiertos.
—Lo que pasa es que las galletitas nacieron para vivir en latas. Esos paquetes con pliegues imposibles y abrefáciles mentirosos son un invento moderno muy estúpido. La mayoría de los inventos modernos son estúpidos. Como el aparatito ese que tira perfume cada tanto tiempo.
—Uno anda bien por la vida, haciendo sus cosas y de repente... ¡Pshh! ¡Pshh! ¡Pshh!, te ataca una oleada de Glade que te anula los sentidos...
—A la gente le gustan los aparatos que hacen las cosas por uno.
—Sí, pero está bueno hacer esas cosas. Además, ¿qué necesidad hay de andar perfumando el ambiente cada quince minutos? ¿Qué olores pretender tapar? ¿Y por qué tapar olores con más olores?
—No nos gustan los perfumes.
—Están buenos los olores comunes. El olor a pasto, a lluvia, a bizcochuelo horneándose, a café recién hecho, a madera, a fósforo ni bien lo apagás. Ningún desodorante nunca va a estar a la altura de esas cosas, ni con sus brisas polares ni flores del bosque encantado, ¿qué carajo es eso? ¿Cómo meten el aroma de un bosque en un envase de desodorante?
—Para mí que es mentira.
—A la gente le gustan los aparatos que hacen las cosas por uno porque así ganan tiempo.
—Esos preciados minutos que uno necesita para tomar su BlackBerry y tuitear: "estrenando nuevo lavaplatos!!". Son tiempos modernos.
—Es estúpido.
—Es como en la escuela cuando buscábamos resúmenes para no tener que leer. El mismo concepto.
—No sé.
—Qué sé yo.
—Puede ser.
—En una de esas.
—...
—Espero que nunca a ningún imbécil de la industria de la merienda se le ocurra cerrar el paquete de vainillas por sus extremos. Sería el fin.

Polanesa

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11.11.11

Ahora mismo es mañana

Soñé que estaba en medio de un cruce de avenidas. Camiones gigantes venían hacia mí y me esquivaban a pocos centímetros. Yo no podía moverme, estaba paralizada. Pero no sentía miedo: retaba a los camiones a que me atropellen. Y no hacía más que recibir insultos y bocinazos.
Me desperté con un calambre en la pantorrilla izquierda. Busqué a mi alrededor y, entre el desorden de aquella extraña y lúgubre habitación, encontré una botella de vino. Le saqué el corcho y lo sostuve en mi mano izquierda hasta que se me pasó el calambre.
No me costó encontrar la salida. El único espacio libre que había sobre la alfombra era un estrecho pero bien delineado camino hacia unas presuntuosas escaleras de mármol que descendían hacia la puerta principal. Me pareció escuchar un grito antes de salir, como un llamado. Pero no reconocí las vocales de mi nombre, por lo que no volví a mirar atrás.
Hacía frío. El cielo estaba despejado pero el sol se sentía lejos, tibio, casi transparente. Me metí en el primer bar que encontré, cinco cuadras más allá. No era un barrio de bares.
Había pocas mesas y estaban muy separadas unas de otras. Agradecí mi suerte y me senté en la más apartada, lejos de ventanas, mozos y estúpidos. Pedí la cerveza más barata. El mozo asintió levemente y se alejó con parsimonia. Mirarlo producía suspiros. Suspiros de tristeza o irritación. A pesar de mis precauciones, no pude evitar que un viejo alto, gordo y con cara de millonario explotador se me acercara.

—¿Qué hace una chica como vos en este barrio de fantasmas? —me preguntó en medio de una risotada muy aguda que le hacía temblar la papada.

Lo miré con desgano y no le respondí. Al rato se alejó con las manos sobre su enorme panza, riendo cada vez más estridentemente.
La cabeza me daba vueltas en diagonal, me tiraba de lado aunque sin perder el equilibrio. Nadie parecía notarlo. Podría caminar por las paredes que...
Al fin llegó mi cerveza. Después de unos cuantos tragos recuperé la sensibilidad de mis dedos. Al terminar la botella, ya estaba lúcida.
Salí del bar con pasos largos y seguros. Jamás me podrían alcanzar. Afuera seguía siendo de día, pero era un día distinto. Más espeso. Presionaba el pecho y producía algo de incomodidad y de pudor.
Me pregunté dónde estaba, cómo había llegado hasta allí, qué había ocurrido durante las últimas 48 horas. Busqué en ese aire opresor como si estuviera susurrándome algo. Algo terriblemente empalagoso.
Llegué al final de la calle, esa misma calle donde en algún momento hubo una mansión. Más allá no había nada. Era un hilo muy fino, casi invisible, en el que se fusionaba la nada y el todo. No me atreví a cruzar. No era miedo lo que sentía. Era una duda insoportable. Cualquier decisión que tomara sería irrevocable y no estaba segura de desear lo que creía desear.
Entonces volví sobre mis pasos, cada uno de ellos. Borré mi camino. Atravesé con largos pasos el aire espeso, dejando delante todas las incertidumbres. Jamás me podrían alcanzar. Me embriagué en medio de risotadas y suspiros. Frío. Alguien me llama. ¿Quién es? No veo nada. Me guío por lo que siento. Mármol frío. Alfombra. Desando lo andado, acalambrándome, despertándome, hasta caer en un sueño profundo.
Soñé que estaba en un cruce de avenidas.

Polanesa
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7.11.11

Derecho al aborto

En algún momento volveré a escribir en serio, cuando ya no quede un solo visitante que pasee por estas páginas. Por ahora me conformo con mantener esta postura de escucha (o lectura), por la que quiero que todos hablen (o escriban), más allá de mis opiniones. Porque yo ya sé lo que tengo para decir. Y es siempre lo mismo.

Mientras tanto, en algún lugar del mundo se debate sobre el aborto. Un tema tan delicado, tan frágil, que de tanto no tocarlo se volvió monstruoso, y ahora creció y tiene voz propia, aunque nadie entiende bien qué dice. Personalmente, tengo mis serias contradicciones sobre el aborto, cosa que creo lógica, porque me parece que cualquiera que esté a favor o en contra sin peros, tiene una visión muy limitada del asunto. O tal vez sea yo que le quiero caer bien a todo el mundo.

La cuestión es que no puedo estar a favor del aborto, por una cuestión ideológica y de creencias que no puedo evitar creer, posicionarme a favor del aborto sería posicionarme en contra de la vida. Sin embargo, situarme en contra de la legalización del aborto, sería de derecha, de religiosa, de retrógrada, de todas esas cosas que no soy, o que no creo ser. Porque cuando se trata del derecho de una persona, ya sea de una mujer o de un feto, uno debe estar de un lado o del otro, porque en el medio nos quedamos en el "y entonces..." que nos deja en la misma miseria e inacción de siempre. Cientos de mujeres mueren, miles de mujeres tienen hijos que no desean, y no pasa nada. Pero elegir una vereda o la otra, sería elegir qué porción de la realidad mirar.

No, yo no puedo estar a favor del aborto. Porque para mí desde el momento en que una mujer se embaraza, ya hay una persona dentro de ella. Hay una vida junto a ella, aunque no haya sido planeada. Matar esa vida sería violar el principal derecho humano que deberíamos tener todas las personas por el simple hecho de ser personas. Yo no creo en el pecado, no creo en el castigo de Dios, pero sí creo en los derechos humanos. Sin embargo, no puedo saber si tengo razón o no. No tengo evidencias científicas que certifiquen que realmente esa cosa deforme que habita en el vientre de cada madre es una persona. Es simplemente lo que creo, lo que siento. Y justamente por eso es irrefutable.

Nueve de cada diez de mis amigas son feministas. Cosa loca, porque para mi el feminismo es lo más cercano al machismo que existe, pero bueno. Son mis amigas y no las juzgo, qué le vamo' a hacer. Por eso tengo muy clara su postura, y la entiendo, aunque no la comparto. La realidad es que el aborto existe, acá y en todo el mundo, sea legal o no. Y el hecho de que sea ilegal en este rincón del mundo trae serias consecuencias físicas y psicológicas. Por un lado, las condiciones en las que se lleva a cabo esta práctica condena a las mujeres que abortan a tener serios problemas de salud, incluso la muerte. Por otro lado, la ilegalidad exacerba el sentimiento de culpa. Y además, por más que me mantenga en contra del aborto, ¿cómo podría no tener en cuenta los casos en que una mujer es violada? ¿Cómo se puede obligar a una mujer a convivir durante, al menos, 9 meses con algo o alguien que le produce tanto rechazo, resentimiento, impotencia, vergüenza y dolor?

Son casos y casos. Poner como excusa la cantidad de mujeres que mueren en abortos clandestinos para legalizarlo me resulta estúpido. Miles de argentinos sin distinción de sexo ni edad mueren en todo tipo de situaciones: "accidentes" automovilísticos, robos a mano armada, asesinatos, locales que se derrumban por estar en malas condiciones, etc. ¿Vamos a legalizar todo esto sólo porque no se encuentra otra forma de detenerlo? Es absurdo. En todo caso, debería tratarse desde la raíz, desde la educación, cosa que ningún gobierno nunca va a hacer. Algún que otro plan transitorio de educación sexual para hacer de cuenta que pasa algo, como la prohibición del salero en el bar. Está claro que la hipertensión arterial es un serio problema de salud en esta sociedad pero, ¿qué tiene que ver el pobre salero? Con las inmensas publicidades de McDonalds que hay en cada esquina, ¿un salero va a hacer la diferencia? Debería regenerarse el sistema de salud. Pero eso tampoco va a pasar.

Pero claro que la gente que se excusa con esto no cree que un feto sea una vida. Entonces estamos hablando de cosas distintas, aunque sea lo mismo. Yo estoy hablando del derecho de dos personas distintas integradas en un solo cuerpo. Ellos hablan del derecho que una sola persona tiene sobre dos cuerpos. Tal vez nunca lleguemos a un acuerdo. Lo que sé es que, se decida lo que se decida en la Cámara de Diputados, aunque no se decida nada, de ninguna forma me va a dejar conforme. Porque no puedo estar a favor del aborto, como tampoco puedo estar en contra de la legalización del aborto.

Puse una encuesta (muy poco estética, pero este maldito blogger no me dejó cambiar la fuente ni el color de las letras) acá al lado (espero), para que pongan su opinión. Como ya no pasa casi nadie por este blog, porque no lo actualizo nunca y no escribo nada interesante, no va a servir para nada. Pero si quieren invitar a sus amiguitos a votar, todo bien. Es re divertido. ¡Entren, chicos, entren! Y comenten. Traten de convencerme de que un feto no es una persona, así se me va toda contradicción y puedo liberar mi alma atormentada. O lo que quieran.

Polanesa

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21.10.11

Bloqueo

No, no vine a hablar sobre el bloqueo de escritor (aunque si yo fuera una escritora esa frase definiría a la perfección este momento). En todo caso, pueden buscar información al respecto en el número 3 de la Revista Orsai. Y es que justamente de la Revista Orsai vengo a hablar. O algo parecido.

En estos días se armó un escándalo perfecto por las redes sociales modernas, del cual, obviamente, me enteré tarde, por esta manía que tengo últimamente de mantenerme al margen del mundo. Y el detonador de tal escándalo, claramente, fue la Revista Orsai. O los lectores de esta revista, que más o menos viene a ser lo mismo si conocen su historia.

Hace algunos meses, a esa dupla de inadaptados conocidos como el Gordo y el Chiri se les ocurrió una nueva idea absurda y trasnochada y genial. Decidieron que el número 4 de Orsai se imprimiría en España y llegaría en barco a nuestra América, el 12 de Octubre.

Como todo lo que tiene que ver con esta gente, resultó caótico y hermoso. Lo mismo que cuando quisieron poner un bar en Buenos Aires, arrancar desde cero y terminarlo en 2 meses... y hoy está ahí, a días de inaugurarse. Pero el gran problema surgió cuando llegaron las revistas a nuestras pampas. Algo con lo que no hubiera contado ni el mismísimo Cristóbal. Porque resulta que a alguien se le ocurrió que se debía defender la industria y la cultura nacional bloqueando el ingreso de libros importados.

Entonces fue cuando estalló todo. Y yo descubrí que existe todo un vocabulario más allá de mis letras personales, porque el hashtag #LiberenaOrsai fue Trending Topic (?). Finalmente, después de mucho quilombo virtual, apareció nuestro querido Aníbal Fernández twitteando: "Con respecto a los reclamos #LiberenOrsai, mañana viernes me ocuparé y veremos en que estado se encuentra el trámite". Final feliz para este enredo, hace algunas horas volvió a actualizar su estado: "¿Orsai? Todo ok".

Cada uno se agarró de lo suyo. Incluso Clarín le hizo una nota a Casciari. Pero mi opinión no interesa, es demasiado obvia. Lo que sí me interesa es conocer la opinión de los demás. Por eso estuve muy atenta a las redes sociales durante las últimas horas...



LIBEREN A ORSAI

1) Que #LiberenaOrsai, pero mientras tanto sean menos caretas y compren las excelentes revistas literarias que se hacen acá todos los días.

2) Bueno, parece que la razón fundamental para no votar a Cristina es #LiberenAOrsai. Ojalá las usen de alimento para los presos en la aduana.

3) #LiberenaOrsai Cómprense la Billiken, pelotudos!!!

4) Muchos idiotas creen que defender lo nacional es matar la cultura.

5) muchachos, la proxima impriman en argentina, así nos dan trabajo a los argentinos, y facturamos y pagamos impuestos y defendemos la ind nacional desde los hechos. (salvo que blanqueen que la hicieron afuera porque les resultó mas barato, lo cual me parece válido, pero ojo, a atenerse a las reglas impuestas, y no vociferar, ni hacer una causa nacional del tema) O sea, o pecaron de ingenuos o pecaron de pillos, lo que no cierra por ningun lado es que por hacer un "chistecito" hayan privado a la ind nacional de una facturación interesante, que hubiese ayudado a muchos rubros, así se ayuda, no solo con una revista cultural (que por otro lado por lo que vi, a mi por lo menos, me resulta prohibitiva en su precio, por lo que me pierdo del la divulgación cultural que ofrecen ( ya se que despues me la puedo bajar en pdf, muchachos, es para poner las cosas en contexto)) Espero se solucione pronto, y puedan entregar sus revistas (de las que tengo excelentes referencias) lo antes posible.

>> RTA: Hermano, sos un pelotudo. El único número que se imprimió afuera fue este, y porque les pintó hacerlo conmemorativo y etc. Por otro lado, frenando la importación de material cultural lo único que han hecho es fomentar el contrabando y/o la descarga, fotocopiado e impresión de ese mismo material, y no parecen estar haciendo una mierda por realmente construir algo que valga más la pena comprar. Dejate de joder.

>> RTA: a las "buenas referencias" que tenes de la revista deberías sumarle un poco de investigación sobre el proyecto en general... así talvez te darías cuenta que atras del mismo no hay "pillos" haciendose millonarios, sino amantes de la literatura y de nuestra cultura laburando con grandes artistas para difundirlos por dos monedas. Cuando toques y leas alguna, te vas a dar cuenta de que el precio que tienen es muy bajo en comparación con su contenido.

>> RTA: 60 pesos es el valor del libro más barato que vas a encontrar en una librería. Y acá hay más de 12 textos hermosos que valen la pena. Que se llame revista y salga $60 no cuadra. Se entiende que, uno que no la compra, no entienda. Pero es necesario te informes un poquito más. No voy a pecar de tratarte de pelotudo, porque un desinformado puede ser simplemente eso, alguien que no está tan al tanto de las cosas... Por otro lado "causa nacional" se queda corto, cortísimo. Las revistas llegadas a Bs.As. serán distribuidas en Argentina, Chile, Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Perú. (O Mercosur +2).

6) ojala se resuelva todo esto, ojala pueda llegar a buenas manos estas revistas. Pero me parece una falta de respeto de todos los que opinan sin conocer del tema y critican y difaman sin tampoco informarse. Yo no se porque estan trabadas esas revistas, en todo caso espero algo de informacion antes de opinar. Pero me cuesta hacerme a la idea que un gobierno que ha sancionado una ley de medios sea un opresor de la cultura.

7) Muy bueno igual que en la época de Rosas. 150 años igual. Vamos Gordo que ya twittee...#liberenorsai



¿ORSAI? TODO OK

1) lo peor de #liberenaorsai es que el Jefe de Gabinete le dedique su tiempo al asunto, cuando en realidad no debería suceder para ningún libro

2) Asi como armaron flor de quilombo con el #LiberenOrsai... ESTARIA BUENO que agradezcan la buena onda que tuvieron al liberarles las revistas

>> RTA: No hay que agradecer la liberación de Orsai, porque NO es un favor, es un derecho a la información y entretenimiento. Las cosas, claras.

>> RTA: agradecer la buena onda de liberar la cultura? pero que se vayan a la rechota. forros! cuantos otros Orsai hay parados en la Aduana? cuantos libros en sus idiomas originales que son esperados con ansias, cuantas publicaciones que esperan ser leídas? no hay que agradecer nada, hicieron lo que debían hacer y punto. O si, hay que agradecer, pero solo a la gente que se movió en twitter y en los diferentes medios.

>> RTA: el decir "estaria bueno q agradezcan la buena onda" Me parece muy desubicado de tu parte, esta publicacion no infringió ninguna ley nacional, el q interpretó MAL las cosas fue moreno, quien dijo "estamos defendiendo la industria y la cultura nacional"(PERFECTO), AHORA, no esta asesorado en saber q esta revista se edita e imprime ACA ! El numero 4 fue una edicion especial y la mandaron a imprimir y traer de españa como una parodia al 12 de octubre (colonizacion española) por UNICA VEZ. obviamente no va a salir nadie a pedir disculpas, pero no se puede andar "eligiendo" a dedo q entra y q no. liberar las revistas no fue un acto de "buena onda" fue hacer LO QUE TENIAN QUE HACER! saludos !

>> >> RTA de RTA: Este numero no se imprimio aca... la demoraron en aduana, que tiene de raro? No estuvieron un mes paradas... el tema es que armaron un terrible embrollo con algo simple como es una demora en aduana a alguien que no es un editor asiduo, para ver porque quiere meter uanas X miles de revistas

3) Qué bueno sería que esto fuera un paso para la definitiva liberación del ingreso de cultura en Argentina, impresa donde sea... y no una demostración más de la discrecionalidad y falta de reglas claras con la que se manejan las cosas.

4) No hay razones para que invadan el mercado argentino libros de afuera... si queremos que la industria argentina crezca, el proteccionismo tiene que estar funcionando.... con ORSAI es otro cantar porque no es una empresa imprimiendo afuera por ventajas competitivas, es un modelo de negocio totalmente nuevo... las cosas claras

5) Muchos libros que están en la aduana son de autores argentinos, ilustradores argentinos impresos afuera porque es más barato (Chile, Mexico, Uruguay, China). Está claro que lamentablemente estas medidas no son para fomentar la industria nacional, las editoriales estarían chochas si fuera así. Pero el tema es otro. Lo que se va a terminar logrando es que los grupos editoriales grandes crezcan y dejen de existir las editoriales chicas y medianas.

6) la buena noticia es que un burócrata por la presión mediática dejó entrar algo que no debería haber prohibido. La mala noticia es que el mismo burócrata tiene frenadas muchas otras cosas que tampoco debería prohibir, pero como no tienen el poder de lobby de Orsai entonces siguen paradas en la aduana. No se si me gusta la buena noticia.

7) Hernan mismo dice que fue un malentendido... esta claro que no aviso antes como correspondia... no se porque hacemos tanto embrollo por una demora de UN DIA

>> RTA: Totalmente de acuerdo.

>> RTA: Sos un capo, esa es la exacta interpretación que hay que darle al hecho. Ademas de merituar el hecho de que en esta maravillosa epoca estamos a solo un click de poder llegarle a cualquier personalidad en forma directa para plantearle un tema. El fenómeno se llama Open Goverment y es mundial http://www.lanacion.com.ar/1304665-gobierno-abierto-una-revolucion-que-ya-llego



Quiero más.

Polanesa
Siga leyendo, que hay más...